La alimentación en México ha cambiado principalmente por los hábitos alimenticios que hemos adoptado con el paso del tiempo, como no llevar una dieta equilibrada al comer lo que más tenemos a la mano como la comida chatarra, comida rápida, que son alimentos hipercalóricos, ricos en grasas, sal y azúcar y pobres en vitaminas, minerales y fibra.
Fue obligada a cambiar por la adaptación tanto natural como social y nos ha llevado a tener una vida actual que no se compara en lo absoluto con la que solía ser antes, donde las personas trabajadoras tenían una jornada de trabajo ardua y hacían lo imposible por llegar a casa a comer con toda la familia, disfrutar los alimentos, disfrutar cocinar en casa. Este tipo de acciones creaban lazos familiares, la convivencia era algo sagrado, de suma importancia que con el paso del tiempo se ha perdido.
No es culpa de las personas, más que del tiempo que ha cambiado y nos ha obligado cambiar nuestras prioridades, y tener que sacrificar algo que disfrutábamos hacer. En parte la facilidad con la que podemos conseguir todo ha sido un factor por el cual el comer en casa se ha vuelto una pérdida de tiempo, pero cabe mencionar que esta facilidad se creó para “ayudar” y a final de cuentas nos está perjudicando ya que abusamos de su practicidad.
¿Por qué perjudicando?
Porque no pensamos ni un poco las consecuencias de una vida llena de excesos que son innecesarios, pero al no prevenir terminamos adoptando un estilo de vida sin preocuparnos que a la larga las consecuencias serán irreversibles como enfermedades crónico degenerativas, que son causadas por el daño que creamos consumiendo productos que perjudican nuestra salud.
Las causas:
No tener el hábito de desayunar es una causa muy importante, esto por ir a prisa todo el tiempo, pero por las noches intentar recompensar la alimentación que no hubo es una afectación muy grave, ya que nuestro organismo necesita un alimento fuerte por las mañanas para aguantar las actividades del día; la absorción y metabolismo de vitaminas y minerales es mejor aceptada por nuestro organismo en las mañanas, al contrario en las noches nuestro organismo que es tan inteligente sabe que no habrán más actividades por lo tanto los nutrimientos que nos aporta el alimento no se metabolizan de la misma manera y se convierten en tejido adiposo, más si hablamos de proteínas y/o aminoácidos que son los nutrimentos más difíciles de digerir por el cuerpo.
Comer de manera compulsiva sin horarios establecidos, o comer porque estamos aburridos o porque no tenemos nada que hacer…
Las comidas rápidas, las porciones grandes o no comer en casa son factores de gran importancia y los principales que oscilan una mala alimentación, la mayoría del tiempo es una alimentación baja en nutrimentos y alta en sales y grasas que traen como consecuencia enfermedades tanto por desnutrición como obesidad.
Las enfermedades más comunes son obesidad, diabetes, hipertensión, colitis, deficiencias de vitaminas o minerales que el cuerpo resiente. A la larga estas enfermedades desglosan otras o están de manera encadenada, haciendo que la calidad y esperanza de vida disminuyan de manera significativa, cabe hacer mención el índice de mortalidad que ha disminuido a lo largo de los años y la causa principal siempre es la diabetes una enfermedad que al final es causa de una mala alimentación y malos hábitos que con el tiempo se vuelven más enmarcados en nuestra sociedad.